Los problemas globales de la degradación de los recursos y el cambio climático involucran algo de pensamiento de alto nivel. Inevitablemente, se requiere mucho tiempo frente a los libros y la computadora.
De todos modos, mientras atendemos a estas abstracciones, tendremos mas probabilidad de avanzar con nuestra meta principal de construir una cultura sostenible, si al mismo tiempo estamos «aterrizados» en la actividad más básica, que existe: obtener alimentos directamente de la tierra.
O bien involucrarnos como consumidores responsables en la producción de alimentos sanos. No todos debemos cultivar nuestras propias papas, pero podemos comprarlas directamente a una persona que las está cultivando en forma responsable. Organizar un grupo de consumidores responsables en tu barrio es una buena forma de sembrar… conciencia.
La lectura enseña bastante. Sembrar hortalizas enseña mucho más. Muchas veces, las lecciones que aprendemos, quizas suenan raras una vez que les ponemos palabras: ¡sé humilde! ¡No pidas demasiado, ni demasiado rápido! ¡Date cuenta de las interrelaciones! ¡Camina lento, pero siempre con atención para estar preparado al rápido surgimiento de problemas y oportunidades! Todo se aprende cultivando alimentos, con todo el cuerpo.
Delegando la producción de alimentos enteramente en los demás surge inevitablemente la división de labores por tiempo completo, que es el origen y la raíz principal(altamente vulnerable) de la civilización.
Las sociedades complejas muchas veces tienden a fijar su vista en el discurso, poniendo cada vez más atención en palabras, dinero, y tecnología, y cada vez menos en las estaciones, la naturaleza, los pájaros y los insectos. Y esta es una de las razones por la que colapsan las civilizaciones: las personas en el poder sencillamente no toman nota que la base ecológica de su sociedad puede estar siendo devastada.
Hay muchas razones para cultivar los alimentos en estos tiempos o comprar a aquellos que lo hacen en forma responsable. Pero la mejor de todas las razones para cultivar la tierra es: ¡que es saludable! Esto se interpreta de dos maneras. La primera: las plantas son un refugio de un mundo que parece estar explotando.
¡Apaga la tele, la compu y agarra una pala! Seguramente te sentirás mejor.
Pero más importante aún: si cultivamos la tierra, tenemos la posibilidad de ser personas mas equilibradas, y capaces de hacer elecciones libres y más bellas.